
Los limpiavidrios se sitúan en los puntos más neuróticos de la Ciudad de Buenos Aires para ganarse la vida. Si bien la mayoría son gente honesta que toma esto como un método de vida, se han infiltrado entre ellos delincuentes, denominados pirañas, que aprovechan cuando los autos bajan la ventanilla para arrebatarles bienes, y según vendedores ambulantes, estos malvivientes se encargan de correr a los verdaderos trabajadores. » Seguir leyendo la noticia completa.











