Leo Tolstoy, el novelista ruso

8 de septiembre de 2014, 12:10pm | Por Extremista

El 9 de septiembre de 1828 nacía Leo Tolstoy, novelista ruso considerado uno de los escritores más grandes de occidente y de la literatura mundial.

Lev Nikoláievich Tolstói, más conocido como León Tolstói o Leo Tolstoy, fue un novelista ruso nacido el 9 de septiembre de 1828 en Yásnaya Poliana. Es considerado uno de los escritores más grandes de occidente y de la literatura mundial, siendo “Guerra y Paz” y “Ana Karénina” tenidas en cuenta como la cúspide del realismo. Sus ideas sobre la “No violencia activa” tuvieron impacto en personajes como Gandhi y Martin Luther King.

Biografía de Leo Tolstoy

Leo Tolstoy nació en Yásnaia Polina, finca familiar en la región de Tula, Rusia. Los Tolstói eran una conocida familia de la antigua nobleza rusa. Su padre era el conde Nikolái Ilich Tolstói y su madre la condesa Mariya Tolstaya.

En el año 1844, León Tolstói inició a estudiar Derecho y Lenguas Orientales en la Universidad de Kazán, sin embargo abandonó la carrera y regresó a Yásnaya Polyana para luego pasar parte de su tiempo entre San Petersburgo y Moscú.

En este período, Tolstoy intentó buscar un empleo o un matrimonio conveniente. Acosado por las deudas contraídas por el juego, en la época se declaró la Guerra de Crimea, y su hermano, el Teniente de Artillería Nikolái, lo instó a ir con él al Cáucaso, en el Valle de Térek. Una vez en la stanista, Tolstói se desilusiona, arrepintiéndose de su viaje.

Días más tarde acompañó a su hermano a escoltar un convoy de enfermos hasta el fuerte de Stary-Yurt. Cruzando las fuentes termales de Goriachevodsk, Tolstói aprovechó para tomar baños termales contra su reuma, y allí conoció a la cosaca Márenka, idilio que reaparece en su novela “Los Cosacos”.

Si bien León Tolstói no pertenecía al ejército, en las campañas de la Guerra de Crimea, el príncipe y comandante, Aleksandr Bariátinski, lo enlistó en la brigada de artillería en la misma batería que su hermano como suboficial. Más tarde consiguió un permiso para una cura reumática en las termas de Piatigorsk. Allí, aburrido de pasar largas horas en su habitación se puso a escribir.

El 2 de julio de 1852 terminó “Infancia” y durante su estancia también escribió “La tala del bosque” y los “Relatos de Sebastópol”.

Tras ser testigo de tantos sacrificios y herísmo en el Sitio de Sebastópol, Leo Tolstoy se reintegró a la vida frívola de San Petersburgo con un gran sentimiento de vacío e inutilidad.

Vinculado a la corriente realista, Tolstoy reflejó fielmente la sociedad en la que vivía. La novela “Los Cosacos” de 1863 describe la vida de este pueblo; “Anna Karénina” de 1877 cuenta las historias paralelas de una mujer que se encuentra atrapada en las convenciones sociales y un terrateniente filósofo Kyovin que quiere mejorar las vidas de sus siervos; “Guerra y Paz” es una obra monumental en la que se describen cientos de personajes distintos en la invasión napoleónica.

Leo Tolstoy tuvo gran influencia en el desarrollo del movimiento anarquista como filósofo cristiano libertario y anarcopacifista. Pedro Kropotkin lo citó en el artículo “Anarquismo” de la Enciclopedia Británica de 1911.

León Tolstói fue un entusiasta lector del “Ensayo sobre la desobediencia civil” del anarquismo norteamericano Hanry David Thoreau, y envió a un diario hindú un escrito titulado “Carta a un hindú”, el cual desembocó en un breve intercambio epistolar con Mohandas Gandhi, influyendo en su resistencia no violenta.

Dos meses antes de su muerte, en septiembre de 1910, le escribió para aplicar la “no resistencia”, dado que “la práctica de la violencia no es compatible con el amor como ley fundamental de la vida”. Este principio fue muy importante en el posterior desarrollo de la “satyagraha” del hindú.

Por otro lado, Leo Tolstoy fue uno de los mayores defensores del idioma esperanto. En sus últimos años de vida, tras varias crisis espirituales, se convirtió en una persona muy religiosa y altruista, rechazando toda su obra literaria anterior. Criticó a las instituciones eclesiásticas en “Resurrección”, por lo que fue excomulgado.

Junto con Eliseo Reclus, Tolstoi fue precursor de lo que poco tiempo después se llamaría “naturismo libertario”. León fue vegetariano como Reclus, y escribió en su postrer libro “Últimas palabras” de 1909, que vivamos según la ley de Cristo: “amándonos los unos a los otros, siendo vegetarianos y trabajando la tierra con nuestras propias manos”. Entre sus frases que apoyan el vegetarianismo están: “Alimentarse de carne es un vestigio del primitivismo más grande. El paso al vegetarianismo es la primera consecuencia natural de la ilustración” y “Un hombre puede vivir y estar sano sin matar animales para comer; por ello, si come carne, toma parte en quitarle la vida a un animal sólo para satisfacer su apetito. Y actuar así es inmoral”.

Originando el Movimiento Tolstoyano, León, tras ver la contradicción de su vivir cotidiano con su ideología, abandonó los lujos y se mezcló con los campesinos de Yásnaya Poliana, sin embargo no obligó a su familia a que lo siguiera, por lo que siguió viviendo con ellos en una gran parcela, pasando la mayor parte del día en el oficio de zapatero.

Fundó en la aldea una escuela para los hijos de los campesinos, en la cual fue profesor, autor y editor de los libros de texto que estudiaban los niños. Además impartía módulos de gimnasia y daba clases en el jardín. Creó una pedagogía libertaria cuyos principios se basaban en el respeto a ellos mismos y a sus semejantes.

Leo Tolstoy murió el 20 de noviembre de 1910 a los 82 años de edad a causa de una neumonía. Falleció en la estación ferroviaria de Astápovo, actualmente en la óblast de Lípetsk, luego de caer enfermo cuando abandonó su casa a mediados de invierno.

León Tolstói había intentado renunciar a sus propiedades en favor de los pobres, pero su familia, en especial su esposa Sofía Behrs, lo impidió. Este fue uno de los motivos por lo que él había decidido abandonar su hogar.

Entre 1928 y 1958 se publicaron las “Obras Completas” de Tolstói. Son 90 tomos cuyos útlimos 32 volúmenes recogen la correspondencia del conde. Entre sus principales obras se encuentra “Infancia” “Adolescencia”, “Felicidad conyugal”, “Los Cosacos”, “Guerra y Paz”, “Anna Karénina”, “El Reino de Dios está en vosotros”, y “Resurrección”.

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