Amelia Earhart y la hazaña que quedó trunca

23 de julio de 2012, 7:10pm | Por Extremista

El 24 de julio de 1897 nacía Amelia Earhart, pionera de la aviación femenina que murió intentando dar la vuelta al mundo en aeroplano.

Amelia Mary Earhar nació en Kansas, Estados Unidos, el 24 de julio de 1897 y fue una aviadora pionera célebre por sus marcas de vuelo y por intentar el primer viaje aéreo alrededor del mundo sobre la línea del ecuador. El 2 de julio de 1937 mantuvo la última comunicación radiofónica desapareciendo en el Océano Pacífico, posiblemente a pocas millas de la Isla Howland, junto a su compañero de vuelo Fred Noonan.


Foto de Amelia Earhart y su avión.

Biografía de Amelia Earhart

Amelia Mary Earhart nació el 24 de julio de 1897 en Atchison, una ciudad de Kansas, Estados Unidos. Buena parte de su infancia la pasó con sus abuelos maternos, dado que su abuelo, el juez retirado Alfred Otis, consideraba que su padre, Edwin Earhart, que era abogado de empresas ferroviarias, no estaba capacitado para darle una vida lo suficientemente holgada.

Ya desde pequeña, Amelia Earhart mostró un espíritu inquieto y audaz, involucrándose en actividades que en esa época eran propias de los varones, como escalar árboles, deslizarse en trineo y cazar ratas. También juntaba recortes de periódicos de mujeres famosos que sobresalían en actividades que eran tradicionalmente protagonizadas por hombres.

En 1905 se mudó con su familia a Des Moines, Iowa, y cuando tenía 10 años vio por primera vez un aeroplano en una feria estatal. En esa oportunidad, la niña expresó que el aparato volador era “una cosa hecha de cables oxidados y madera, nada interesante”.

Tiempo después la familia de Amelia sufrió varias desventuras. Su padre se sumergió en el alcoholismo y fue despedido de su cargo ejecutivo, su abuela había fallecido en 1911 y su familia se mudó a St. Paul, Minnesota y posteriormente a Springfield, Misuri.

En esta ciudad, su padre iba a tomar un empleo, pero resultó ser un fiasco porque el hombre al que reemplazaría, no abandonó su puesto. Esto provocó el enojo de Amy, su esposa, quien se fue junto a Amelia y su hermana Muriel hacia Chicago.

Durante la Primera Guerra Mundial, Amelia Earhart se enroló como voluntaria en labores de enfermería junto con su hermana Muriel en Toronto, Canadá, donde entró en contacto con pilotos heridos en combate a los cuales atendió. Fue en esta época en la que aprovechó para visitar un campo del Cuerpo Aéreo Real, donde fue picada por el gusanillo de la aviación.

En el año 1920 su familia volvió a reunirse en California. En esta época Amelia asistió a un espectáculo aéreo en Long Beach, quedando atrapada definitivamente con los aviones. Logró que la llevaran a bordo de un biplano en el que voló durante diez minutos sobre la Ciudad de Los Ángeles. Sobre esta experiencia, Earhart comentó “Tan pronto como despegamos sabía que tendría que volar de ahora en adelante”.

Amelia Earhart y la aviación

Amelia Earhart tomó sus primeras clases de aviación con la instructora Anita Neta Snook, otra de las piloto pioneras. En esta época adquirió un prototipo del aeroplano “Kinner” al que bautizó “El Canario”. En esta nave sufrió algún que otro accidente, cosa que era muy común en esa época por la poca fiabilidad de los motores y la lentitud de los aparatos.

Si bien su instructora no le daba mucha credebilidad como piloto, para octubre de 1922 consiguió su primer récord de altitud al volar a 4267 metros. Para 1923 obtuvo la licencia de piloto de la Federación Aeronáutica Internacional, siendo Amelia Earhart la decimosexta mujer en obtenerla.

Durante un tiempo, Amelia se alejó de la aviación y compró un auto, al que bautizó como “El Peligro Amarillo” (The Yellow Peril), llevando a su madre a través del país rumbo a Boston. Como estos vehículos aun eran novedad, todos le preguntaban de dónde venía y se interesaban en ella.

Se unió en Boston a la Asociación Aeronáutica Nacional en 1927, invirtiendo dinero para construir una pista de aterrizaje. Vendió aviones Kinner y promovió la aviación entre las mujeres. Su nombre comenzó a tomar fama y el Boston Globe la reconocía como una de las mejores pilotos del país.

Amelia Earhart recibió en abril de 1928 una llamada del Capitán H.H. Railey preguntándole si quería ser la primera mujer en cruzar el océano Atlántico. Esta idea había sido de Amy Guest, pero por presiones de su familia había desistido.

Amelia acompañó al piloto Wilmer Stultz y al mecánico Louis Gordon a bordo de la nave “Frienship” que despegó el 3 de junio de 1928 hacia Nueva Escocia, Canadá y esperaron hasta el 18 del mes para partir a Europa. Llegaron al Sur de Gales con poca gasolina. Si bien Amelia había reconocido que el trabajo lo habían hecho los pilotos, los reporteros los ignoraron y la abordaron a ella. Fue felicitada por el presidente Calvin Coolidge y empezó a ser llamada “Lady Lindy” por su parecido con el aviador Charles Lindbergh.

Gracias al trabajo de George Pitnam, publicista contratado por la familia Guest, comenzó a dar conferencias y publicó su libro “Veinte horas, cuarenta minutos”. La afinidad entre ambos fue tan grande que contrajeron matrimonio en 1931.

En su esfuerzo por impulsar la aviación entre las mujeres, en 1929 organizó una carrera aérea de Los Ángeles a Cleveland, llamada “The Powder-Puff Derby”. Con otras pilotos fundó la organización Las Noventa y Nueve en su habitación de hotel en Cleveland y fue su primera presidenta.

Como otras mujeres estaban por cruzar solas el Atlántico, George la estimuló para mantener su nombre en primer plano. El 20 de mayo, 5 años después de Lindy, Amelia, montada en un Lockheed Vega modificado, hizo el viaje desde Terranova a Gran Bretaña. Llegó fuera del punto previsto en Londonderry, al norte de Irlanda.

Con este vuelo impuso varias marcas: fue la primera mujer en hacerlo sola en el Atlántico, la primera persona en hacerlo dos veces, la de la distancia más larga volada por una mujer sin parar y el récord de tiempo.

El presidente Hoover le condecoró con la medalla dorada de la National Geographic Society y recibió varias llaves de ciudades, convirtiéndose en la mujer más destacada del año. Fue la primera mujer en recibir la Distinguished Flying Cross.

En el año 1934 anunció que su próxima aventura sería volar a través del Pacífico desde Hawái a California y después a Washington DC. Anteriormente, 10 pilotos lo habían intentado pero murieron en la travesía. Amelia Earhart salió de Honolulu el 11 de enero de 1935, aterrizando en Oakland ante una multitud que la alentaba. Ese mismo año voló en solitario desde Los Ángeles a México DF y de allí a Newark.

En 1935 eligió el Lockheed Electra 10E para comenzar a planear su viaje alrededor del mundo. De hacerlo marcaría dos hitos: ser la primera mujer en lograrlo y la mayor distancia posible circunnavegando el planeta en su ecuador.

La tragedia de Amelia Earhart

Amelia Earhart eligió a Fred Noonan para acompañarla en su vuelo sobre el Océano Pacífico. Además llevarían a otros dos tripulantes como técnico. En la primera etapa volaría de Oakland a Hawái el 17 de marzo de 1937, pero despegando de Pearl Harbor tuvo problemas y el aeroplano se deslizó fuera de control. Uno de los tripulantes culpó a Amelia del accidente y el Electra fue enviado a California para ser reparado. Amelia Earhart continuó planeando otro intento, pero esta vez hacia el este, viajando solo con Noonan.

Tras recibir el Electra reparado, partió el 21 de mayo de 1937 de Los Ángeles hacia Floreida. El 1ro de junio salieron de Miami siendo su primer destino San Juan de Puerto Rico para bordear Sudamérica rumbo a África y el Mar Rojo. Desde allí fueron hacia Karachi, India y después hacia Calcuta el 17 de junio. Los siguientes destinos eran Rangoon, Bangkok, Bandoeng y Singapur.

En Bandoeng Amelia Earhart se enfermó de disentería. El 27 partieron hacia Darwin en Australia, donde mandó de regreso los paracaídas porque según ella no serían necesarios en lo que restaba de la travesía.

El 29 de junio llegó a Lae, Nueva Guinea con 22.000 millas voladas y 7.000 por recorrer. Allí se comunicó con el Herald Tribune, viéndose enferma y cansada. A las 0:00 del 2 de julio partió con unos 1.000 galones de combustible, lo que sería suficiente para 20 o 21 horas de vuelo, aunque estaba nuboso y había lluvias intermitentes.

Mantuvo contacto con el guardacosta estadounidense Itasca. A las 7:20 horas reportó su posición a 20 millas del suroeste de las Islas Nukumanu y a las 8:00 realizó su último contacto de radio con Lae llendo hacia la Isla Howland volando a 12 mil pies de altura.

Luego hubo transmisiones cortas al Itasca, pero no se informó su posición. A las 19:30 se recibió el reporte “KHAQQ llamando al Itasca. Debemos estar encima de ustedes pero no los vemos… El combustible se está agotando…” y a las 20:14 se recibió el último mensaje dando la posición. A las 21:30 se determinó que el avión pudo haberse estrellado en el mar, por lo que se inició la búsqueda.

El aeroplano habría caído entre 35 y 100 millas de la costa de la isla Howland. Según los expertos el avión pudo haber flotado por los tanques vacíos. Roosevelt autorizó utilizar 9 barcos y 66 aviones para buscarlos, pero el 18 de julio el rastreo fue abandonado.

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